lunes, 14 de octubre de 2013

POWER WALKING

Si no te gusta correr o tu forma física no te lo permite. Si buscas un ejercicio más suave, menos exigente y más tranquilo, prueba el power walking. Se trata, simplemente, de caminar en grupo o sola.

¿Cuántas veces has tenido que dejar de correr por dolores musculares o alguna lesión? Según Víctor Gadea, “la mejor solución es el power walking”. Según explica este entrenador, se trata de una forma de ejercicio que se ha transformado en una actividad popular. “Pero andar no supone ir de paseo, sino a un ritmo adecuado para ti con el que puedes quemar las mismas calorías que corriendo”, explica.



Una de las mayores ventajas del power walking es su flexibilidad para adaptarse a cualquier circunstancia y lugar. Además, como señala este entrenador, “es un ejercicio seguro y efectivo siempre que controlemos tres puntos fundamentales: frecuencia, tiempo y ritmo”:

Frecuencia. Lo ideal es hacer entre 3 y 4 sesiones a la semana, ya que, con menos sesiones apenas notaríamos resultados.
Tiempo. Entre 40 y 45 min/sesión son suficientes para empezar.
Ritmo. El entrenamiento inicial rondará sobre el 60% de FCmax (frecuencia cardiaca máxima), es decir, un ritmo ágil pero cómodo siempre teniendo en cuenta las condiciones de cada persona.

Según Víctor Gadea, es importante empezar de forma gradual, aumentando poco a poco los niveles de estos tres factores. “No intentes correr sin aprender a caminar, tu cuerpo te lo agradecerá”.



 Beneficios del power walking

Esta actividad, apta para todo el mundo, suave y muy gratificante, tiene muchos beneficios:

- Disminuye la tensión arterial, además de los niveles de colesterol.
- Evita problemas cardíacos.
- Mejora el sistema inmunitario aumentando la producción de componentes en sangre para combatir virus y enfermedades.
- Reduce la influencia de la diabetes. Tonifica una gran cantidad de músculos como los muslos, las pantorrillas y los glúteos.
- Te ayuda a eliminar tensiones y preocupaciones de tu día a día.
 
¿Novata?
Víctor Gadea recomienda evitar el asfalto o las superficies duras para empezar a andar, “es mejor comenzar por el campo o por zonas verdes”. Además, recomienda planificar las sesiones de entrenamiento paulatinamente, nunca empezar con largas distancias, y hacerse con unas buenas zapatillas, que debes escoger teniendo en cuenta tu peso, tu tipo de pisada y la superficie sobre la que vas a correr. Antes de empezar, haz rotaciones de tobillos, rodillas y caderas; cuando termines, estiramientos. También debes comer bien, con tiempo suficiente para hacer la digestión antes de entrenar y tomando hidratos de carbono para que te den energía.