martes, 13 de septiembre de 2011

EL BOLÍGRAFO DE GEL VERDE

Hace tiempo me recomendaron este libro, su historia y la de su autor, Eloy Moreno. No sé qué me llamó más la atención, si el argumento o la pasión, la esperanza, la ilusión y el esfuerzo de su autor. Desde entonces tuve muchísimas ganas de leer la novela, que crecían cuantas más reseñas y comentarios leía.


Por fin, después de muchos meses, demasiados, he conseguido el libro. Un libro que sólo me ha durado un fin de semana en las manos. Un libro que me ha atrapado, seducido, enganchado, fascinado, apasionado y entusiasmado desde la primera hasta la última página. Un libro que me ha hecho reír, llorar, recordar, pensar y, sobre todo, valorar. Valorar mis sueños, mis errores, las cosas que he hecho y las que no. En definitiva, valorar mi tiempo.

Porque eso es precisamente lo que le falta al casi cuarentón protagonista de esta historia: tiempo. Tiempo para disfrutar de Rebe, su mujer, y de Carlitos, su hijo. Tiempo para reír, para besar, para acariciar, para jugar. Tiempo para vivir. Tiempo para ser feliz. Por eso se siente atrapado. En su casa, en su trabajo de informático, en su coche, en casa de sus padres, en casa de sus suegros. Para él todo es una cárcel.

Se siente preso. Encerrado en su propia vida, en su día a día. Encarcelado por una rutina que le atenaza, que no le deja ser feliz, que no le deja ser él. Que no le deja correr, escapar, huir ni respirar. Una rutina en la que hoy siempre es igual que ayer y mañana, siempre igual que hoy. Una rutina en la que sólo vive de casa al trabajo y del trabajo a casa. Y los fines de semana tampoco son mejores. De casa al supermercado y del supermercado a casa. Eso no es vida.

Una rutina tan asfixiante, una rutina que desgasta tanto que un simple bolígrafo de gel verde consigue absorber la atención, la ilusión y la pasión del protagonista. Un bolígrafo que, como todos los demás, acaba perdiendo y su búsqueda, obsesiva, irracional, ilógica y neurótica le empujará a intentar descubrir la vida, los secretos y la cara oculta de sus compañeros de trabajo, incluido su propio jefe, Rafa, un antiguo compañero de universidad que se ha convertido en un prepotente, chulo y maleducado que lo único que ha hecho en su vida es dar un braguetazo.

El protagonista, del que ni siquiera conocemos su nombre, pero sí sus recuerdos de infancia, sus vacaciones en un pueblo de La Mancha y en los Pirineos, su amistad con su amigo Toni, la relación con sus compañeros de trabajo y la relación con Rebe y con Carlitos.

Una relación que se enfría, que se escapa, que desaparece sin que ninguno quiera, sepa o pueda hacer nada para evitarlo. Una relación en la que el cariño, el amor, la pasión han dado paso a la indiferencia, la soledad y el silencio. Una relación en la que ni siquiera hay sitio para el odio, el rencor, las discusiones o los insultos. Una relación de la que ya no queda nada.

Por eso el protagonista quiere huir, escapar, comenzar una nueva vida, empezar de cero lejos, muy lejos. Lejos de la rutina y de las cárceles. Pero no se atreve, no quiere hacerlo solo. Quiere marcharse con Rebe y con Carlitos, aunque no tenga la valentía para hablarles de su plan. Es cobarde, muy cobarde. Lo sabe. Y eso es lo que más le duele.

Poco a poco, día a día, semana a semana, su vida cambiará, atará los lazos que unen el pasado con el presente y el presente con el futuro y descubrirá cosas, muchas cosas, demasiadas, de sus compañeros de trabajo, de su mujer, de él mismo. Cosas que alegran pero que también duelen. Mucho. Demasiado.

El bolígrafo de gel verde es una historia actual, fresca, urbana. Una historia cercana, tan real, tan triste, tan dura como la vida misma. No sabemos su nombre, pero el protagonista podría ser un vecino, un conocido, un amigo, un familiar o nosotros mismos. Su desesperación, su tristeza, su soledad, su rabia, su impotencia, su dolor son tan suyos como nuestros. Por eso sufrimos, reímos, lloramos y soñamos con él. Con un personaje al que es imposible no cogerle cariño. Porque es como tú, como yo, como nosotros. Y eso lo hace único, entrañable, cercano, querido e inolvidable. Tan inolvidable como un texto escritor con un bolígrafo de gel verde.

14 comentarios:

Lola entre Nubes dijo...

Que bonito Emmuchi, de verdad que jamás había leído una crítica tan directa como la tuya, me has creado una necesidad en mi vida...Un bolígrafo de gel verde.
Gracias por compartirlo con nosotros

Un beso
Lola
Soñando entre Nubes

Jane dijo...

Hola guapa!!!!! ¿Cómo estás? oye me apuntó el libro, que por lo que dices tiene muy buena pinta, besos

anouk dijo...

Hola wpisima!
Me alegra verte de nuevo. Cómo fué el verano?
No estoy mucho por estos mundos pero he visto algún titular tuyo no publicado que me ha preocupado un poco...ya hablaremos.
Tengo El Boli...., Me supongo que conoces la historia del autor: Eloy. Todos los fines de semana cargaba su troley con sus libros, edición pagada por él,cogía el tren y a Valencia, Tarragona...sitios cercanos, es de Castellón,y después de pedir permiso en librerias, se ponía en la puerta a hablar con el público a vender sus libros dedicandoselos. Un día en La casa del libro en Valencia, un dependiente vio que vendía y tenía público, se lo dijo al encargado, que lo comentó a sus superiores hasta que llegó a altas esferas de Espasa , se pusieron en contacto con él...y le propusieron publicarselo.
El premio a la constancia, tesón y seguridad en sí mismo!. Un ejemplo a seguir.
Un bssso superfuerte.

Gadirroja dijo...

Tomo nota que este tipo de libros me los bebo yo en un par de días! Has leído los ojos amarillos de los cocodrilos? Seguro que sí. A mi me encantó!! BESOS!

Mariantxu dijo...

creo que es lo que nos falta a todos....gracias x la recomendación..me alegra estés de vuelta...
Bss

Gabri dijo...

EMMUCHINIII!! Qué alegría me da verte de nuevo!! Me ha gustado muchísimo la reseña que has hecho del libro. Lo apunto!!!!
Un besote enorme, enorme!!

Designing-Idols by Carmen dijo...

Pequeeee!! te llamé el otro día pero sin suerte. Me gustaría poder verte.
Había leído de este libro y sus buenas críticas, será uno en mi lista, tengo que volver a la lectura ahora que tengo más tiempo....
Besos

Sandra. Superficiales dijo...

Hola guapetona!!!! Cómo vas? Espero q bien. Muy buena recomendación, estas historias son las más cercanas porque como dices tú son cosas cotidianas que nos pueden tocar de cerca a todos. Siempre hay que hacer algo para salirse de la rutina un poco!
Te di un toque hace unos días, supongo q estarías liada. Te animas a ir a Cibeles este finde? Un super abrazo y un montón de besos!!!!
Muakkkksss

nueve dijo...

Que te digo siempre...eres genial.
Me he leido tan deprisa y tan atenta todas y cada una de tus frases que cuando he llegado a la última palabra he tenido que respirar profundamente (si dura dos lineas más me ahogo ;)
Que maravilla de crítica y que maravilla de libro...ultimamente no leo, pero tomo nota del título porque no hay nada que me guste más que regalar un buen libro...

Bsns

PD. Recuerda que para mi siempre eres la mejor.

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

¡¡Cómo te gustan los libros, amiga!! Bss,

a nice style dijo...

Espero poder echar un vistazo pronto al libro ;)
Te debo un mega mail! :D

Un beso muy, muy grande

A. Morgan dijo...

Lo apunto. ¿Qué tal vas? Bss

Lynn dijo...

Que buena reseña has escrito, me ha atrapado la historia de principio a fin. Tendré en cuenta este libro.

Bss.
http://melancora.blogspot.com

soytanraraquesoynormal dijo...

Me lo apunto!!, tiene muy buena pinta.
Cuánto tiempo niña!, aunque si no he pasado ha sido porque llevo desconectada desde el mes de Julio, ¿qué tal todo?
Besitos